Madre mía si ha llovido desde la última vez que posteé aquí. Pero bueno, voy al grano.
Esta estúpida calavera no la he dibujado con más propósito que el de decirme a mí mismo: “Oye, tú. Dibuja de una puta vez, inútil.”
Y es que desde hace unos pocos días tuve una conversación con skype con un colega la cual fue tal que así, digamos:
-Fu, un amigo ha subido un dibujo a tuenti.
-¿Y qué ha dibujado?
-Una calavera, pero no está terminada. Fua, qué guapa.
A lo que le dije que me pasara la foto y dicha foto es esta:
Bueno. Cuando la vi pensé de forma casi inmediata: “Joder. No dibujará de puta madre pero, ostia, el chaval le echa huevos y encima con tableta” (que no es para nada difícil, pero yo lo digo por añadir y quedar guay).
Así que me llegó a la mente lo siguiente (hará como unas horas): “A ver señor Manu, tienes así como un cojón de material de dibujo y otro porrón de dibujo digital (Sí, señores, esa pedazo de Intuos 4 L que me compré) . Tanto como para parar un puto tren, ¿qué cojones estás haciendo que no dibujas?”. Así que me puse a dibujar, ¿y qué dibujé? Pues una calavera.
Una calavera que le dedico al chaval que dibujó esa otra (es la de la derecha para los pocos ávidos de reflejos) ya que gracias a él he resurgido un poco más de mi entristecedora paradoja de por qué no dibujo.
Así que ahí tienes, toda para ti y dedicada con todo el amor que le puedo dedicar a un desconocido. Espero que la próxima vez que dibujes una tomes como referencia la mía, que lo dudo que lo hagas, pero bueno.
¿Y por qué lo dudo? Porque me ha salido como el culo. ¡JA!
Hasta que vuelva a actualizar, ¡adiós!
